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20141020-brasil-firmoMás de 50 millones de jóvenes brasileños tienen, a partir del 16 de octubre, un resguardo de carácter internacional para sus derechos específicos. El Embajador de la República Federativa de Brasil ante el Reino de España, Paulo César de Oliveira Campos, suscribió  la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes (CIDJ), el único tratado internacional destinado a ese grupo etario. Así, Brasil se convierte en el 17º país que firma la CIDJ.

El acto se realizó en las instalaciones de la Secretaría General Iberoamericana, donde Rebeca Grynspan ofició de anfitriona y testigo de honor. También participó el Secretario General de la OIJ, Alejo Ramírez, depositario de las copias oficiales de la Convención.

Sin dudas, la firma es un hecho significativo: se trata del país más grande de la región, por lo que representa un avance destacadísimo en materia de derechos humanos para las y los jóvenes. Además, la suscripción por parte de Brasil se da en el contexto de una política de mejoras para ese grupo poblacional, entre los que se destaca la sanción del Estatuto de Juventud (Ley 12.852/2013), que entró en vigencia en febrero de este año y que recoge una serie de derechos vitales, en línea con lo que estipula la Convención.

Tras la firma, el Embajador transmitió unas palabras que hizo llegar la Secretaria Nacional de Juventud de Brasil, Severine Macedo. "La Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes es el único tratado internacional que se refiere específicamente a los derechos de la juventud. En Brasil, ya hemos conquistado el Estatuto de la Juventud. Esta firma simboliza un paso más en el compromiso del país para garantizar los derechos de los jóvenes, tanto aquí como internacionalmente. Por un lado, fortalecemos los derechos de la juventud brasileña y, por otro, fortalecemos la agenda internacional de defensa y promoción del tema", leyó Oliveira Campos.

Rebeca Grynspan se mostró complacida de la incorporación de Brasil a la CIDJ. "América Latina ha hecho un gran avance en estos asuntos de derechos humanos. A veces no tenemos conciencia del impacto que tratados de este tipo pueden tener. Por eso creo que la firma de Brasil de la Convención es muy significativa: así se empieza a mejorar la vida de los y las jóvenes", señaló.

"Más allá de los 7 Estados que ya la han ratificado, los dos países más grandes en términos demográficos de la región, Brasil y México, están activos en relación con la Convención. Brasil lo plasma con esta firma, mientras que México exhibe importantes avances en su Parlamento para que pueda ratificarse muy pronto. Sin dudas, esto demuestra la importancia que Iberoamérica le asigna a la protección de los derechos de las y los jóvenes", cerró Ramírez.

Tras varios años de trabajo, la CIDJ emanó de una reunión de representantes de los países iberoamericanos, realizada en Badajoz (España), en octubre de 2005. Desde entonces, 16 países suscribieron ese tratado: Bolivia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Y de ellos, 7 lo ratificaron en sus países por la vía legislativa: Bolivia, Costa Rica, Ecuador, España, Honduras, República Dominicana y Uruguay.

A partir de esta firma, Brasil comenzará el procedimiento para que la Convención sea ratificada por su Parlamento.