Jóvenes y ciudadanía política, la participación electoral en la mira

Por Lucía Miranda

miranda-luciaLa participación política es una de las dimensiones esenciales de toda democracia representativa. La capacidad con la que los ciudadanos cuentan para hacer valer sus opiniones, es un pilar clave de una sociedad justa. Existen diferentes vías que los ciudadanos pueden utilizar para dar voz a sus demandas, el conjunto de herramientas con que cuentan forman parte de los derechos y obligaciones inherentes a la ciudadanía política. La participación a través de elecciones regulares y limpias es uno de los mecanismos más institucionalizados en las democracias del mundo. No obstante, para que cualquier proceso electoral sea legítimo, debe contar con un porcentaje de participación lo suficientemente representativo.

Todas las sociedades generan incentivos y desincentivos a la participación política. Dichos incentivos afecta de manera distinta a cada grupo integrante de la sociedad. Muchas veces para lograr una mayor igualdad entre los ciudadanos, los incentivos deben ser reproducidos de manera diferenciada para que efectivamente se logre vivir en un contexto de Gobernabilidad Democrática, libre de discriminación por razón de clase, sexo, etnicidad, género o cualquier otra característica personal.

Las situaciones vividas en la región en el último tiempo, han pulsado que desde el PNUD se presente especial atención a las demandas que los jóvenes de América Latino nos han estado haciendo saber a través de claras peticiones, como han sido la serie de manifestaciones y protestas expresas organizadas en Chile, Colombia o México; así como las más sutiles principalmente identificadas a partir de los bajos niveles de participación en elecciones que este sector de la población registra en general.

América Latina se caracteriza por contar en su mayoría con países que aún disfrutan del ‘bono demográfico’, esto es, la predominancia de personas en edad productiva –jóvenes y adultos- por sobre aquellos en situación de dependencia. Es crucial por tanto conocer la manera en que este sector de la sociedad ejerce su ciudadanía política y si sus intereses están o no representados de forma equitativa.

Con el objetivo de conocer la predisposición general de los jóvenes (18 a 30 años) a participar en elecciones, se buscó crear un índice que de manera comparada pudiera dar cuenta de cómo participa este sector de la población en América Latina. Para ello se utilizaron datos de la encuesta LAPOP 2012 . Se emplea una metodología simple cuyo objetivo es estimar la propensión a participar electoralmente por parte de ciertas ‘categorías’ de ciudadanos, en este caso jóvenes versus adultos .

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Fuente: Elaboración propia en base a datos provistos por LAPOP 2012. Cálculos realizados con un IC del 95% el valor 0 indica una ausencia de relación con la variable dependiente
Vistos los resultados se comprueba como de forma flagrante para todos los países de la región si n excepción los jóvenes muestran una menor predisposición a votar. A la luz de las manifestaciones periódicas organizadas por los jóvenes chilenos, no sorprende que los jóvenes de este ocupen el último lugar mostrando la menor disposición a votar en relación al resto de jóvenes de la región. Un análisis exploratorio posterior nos llevaría a profundizar las razones de la apatía frente al voto en cada país en particular.

La juventud en la región dista en todo caso de ser homogénea por lo que sus demandas varían mucho en razón de género, zona en la que habitan, nivel de estudios o nivel de ingresos de la familia de origen. Se sabe a su vez que los jóvenes son altamente participativos, aunque a través de canales menos institucionalizados. Como lo expresa Calderón (2011:174), es en todo caso importante observar los patrones conductuales de este sector de la población ya que de forma inevitable se convertirán en los actores principales de la renovación y cambio de la democracia en la región. Los gobiernos tienen necesidad de saldar esta ‘deuda pendiente’ con los jóvenes, generando mayor inclusión y participación a través de políticas públicas efectivas.